Hace mucho tiempo, Casa grande era una de las fincas tradicionales del Oriente Antioqueño. El señor Rodrigo Arango, dueño del terreno y un visionario, decidió hacer su sueño realidad, crear un proyecto que se sintiera como casa, pero con todas las comodidades de un buen hotel
Para materializarlo, contrato a dos expertos en hotelería. Manuel Molina y Rodrigo García, ambos con más de 30 años de experiencia en el sector.
Un día antes de la inauguración, los expertos se sentaron a discutir el nombre del hotel y pensaron lo siguiente:
Rodrigo: "Ey Manuel. Los que van a venir al hotel son puros gringos. ¿Por qué no utilizamos parte del nombre de la cadena MGM Grand para que se confundan y terminen aquí?
Manuel "Me parece excelente, así quedará. Además, si preguntan, podemos decir que son nuestros apellidos: Molina y Garcia”.
Y así, nació MG Hotels & Suites.